Autoevaluación · Carrera
Autoevaluación: ¿qué tan clara es tu dirección?
Ocho afirmaciones para medir, con honestidad, cuánta claridad tienes hoy sobre hacia dónde va tu carrera.
· 5 min de lectura
Responde pensando en los últimos tres meses, no en cómo te gustaría que fueran. Puntúa cada afirmación de 0 a 3:
- 0: casi nunca es cierto.
- 1: a veces.
- 2: la mayoría de las veces.
- 3: es claramente cierto.
Anota tus puntos en un papel; al final los sumas.
Las afirmaciones
- Puedo describir en una frase qué tipo de trabajo quiero estar haciendo dentro de tres años.
- Sé cuáles son mis dos o tres fortalezas profesionales y las puedo respaldar con ejemplos.
- Conozco lo que no quiero en mi próximo rol (y no es solo "lo que tengo ahora").
- Mis decisiones de las últimas semanas (qué proyectos acepté, qué rechacé) se alinean con esa dirección.
- Sé qué habilidad o experiencia me falta para llegar ahí.
- He hablado de esta dirección con al menos una persona que me conoce en lo profesional.
- Tengo algún paso concreto, con fecha, para los próximos treinta días.
- Cuando recibo una oportunidad nueva, tengo criterios para decidir si me conviene.
Tu resultado
Suma tus puntos (máximo 24).
0 a 8: dirección difusa
Es una situación más común de lo que parece, y no habla de tu capacidad sino de que aún no has tenido espacio para explorar. Empieza por lo más básico: qué te da energía y qué te la quita. La guía para definir tu próximo paso está pensada para este momento. Conversar con un coach en esta etapa suele ahorrar meses de vueltas.
9 a 16: dirección en construcción
Tienes intuiciones valiosas, pero todavía no se traducen en decisiones. Mira qué afirmaciones puntuaste más bajo: ahí está tu siguiente trabajo. Si fueron las 4, 7 u 8, te falta traducir dirección en acción: elige un paso de treinta días y ponle fecha. Si fueron la 1, 2 o 3, te falta claridad de fondo: dedica una semana a conversar con tres personas que hagan lo que te interesa.
17 a 24: dirección clara
Sabes hacia dónde vas. El riesgo ahora es otro: avanzar solo y a ciegas respecto de cómo te perciben otros, o dejar que lo urgente tape lo importante. Revisa las afirmaciones con puntaje 1 o menos, y considera sumar a alguien que te dé seguimiento y te desafíe. Un plan con hitos trimestrales y una revisión mensual suele bastar.
Qué hacer con el resultado
Un puntaje es una foto, no un veredicto. Lo útil es la comparación: repite esta autoevaluación en tres meses y mira qué cambió. Si quieres un análisis más completo, con recomendaciones de coaches según tu situación, haz el diagnóstico de STRIDE.